Actualmente se considera la profilaxis con factor VIII como el tratamiento de referencia en pacientes con hemofilia A grave, lográndose una reducción de sangrados en este régimen, en comparación con los que están tratados a demanda. En base a la experiencia, se ha establecido un nivel mínimo de FVIII de 1% como el mínimo necesario para conseguir una adecuada protección. Sin embargo, este nivel mínimo no tiene porqué ser el mismo para todos los pacientes. Hay pacientes que con niveles de factor VIII del 1% ya están debidamente protegidos, mientras que otros necesitan estar en niveles de factor VIII superiores para estar adecuadamente protegidos.

Pacientes únicos, necesidades únicas

 

 

Como cada paciente es único y tiene unas características y un estilo de vida únicos, debería personalizarse el tratamiento de cada paciente teniendo en cuenta:

  • El patrón de sangrado
  • El estado de las articulaciones y los músculos
  • El tipo de actividad física realizada y el momento en el que se realiza
  • La adherencia al tratamiento
  • Los niveles valle residuales

Además, para poder realizar una adecuada personalización del tratamiento también es importante conocer la farmacocinética del medicamento administrado a cada paciente, ya que se ha demostrado que existe una gran variabilidad que no depende sólo de la edad (los niños tienen una vida media más corta que los adultos, en términos de farmacocinética).

 

VALENTINO, L.A. (2014). Considerations in individualizing prophylaxis in patients with haemophilia A. Haemophilia. 20(5).607-15.